¿Y ahora qué?
¿Y ahora qué?, es la pregunta que todos podríamos hacer. Antes del verano todo el mundo estaba esperando septiembre pensando que habría posibilidades para empezar a salir de la recesión en la que nos encontrábamos. Septiembre ha pasado e incluso octubre y cada vez de un lado y de otro (ahora todo el mundo sabe de economía en este país), nos dicen que esto va a ser más largo de lo que parecía.
Dentro de nuestro área de negocio (Informática), septiembre ha sido tradicionalmente el comienzo de un nuevo año de trabajo: nuevos horizontes, nuevos productos, en algunos casos comienzo de campañas navideñas y de fin de año real en otros. Este año además nos colocaron el SIMO justo en septiembre para que comenzáramos con buen pié, pero llegaron las cifras económicas incluso las relativas a nuestro sector y se produjo la parálisis (incluso el pánico en algunos casos): “Estamos perdiendo cada vez más dinero”, “Ya no somos el único sector que sigue creciendo a pesar de crisis y recesiones”.
